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Economía
Petro sacó pecho por la caída de pobreza económica, pero esas declaraciones toca cogerlas con pinzas. Aquí toda la explicación.
Autora: Paula Bedoya
19 de junio de 2026
Pipol, el viernes 12 de junio el Dane sacó los datos de pobreza monetaria. Ese mismo día el presidente Petro publicó un tweet sacando pecho porque, según él, del 2022 al 2025 había sacado a 4 millones de personas de la pobreza, pero eso es engañoso.
La pobreza monetaria mide cuánta gente no tiene pa’ cubrir necesidades básicas en el mes y eso lo divide en dos grupos: quienes están en pobreza y quienes están en pobreza extrema.
En el caso de pobreza extrema el Dane calcula cuánto cuesta consumir 2.000 calorías en un día y esa es la línea de pobreza extrema. En 2025 quedó, en promedio, en $236.580 a nivel nacional. Y la línea de pobreza monetaria (no extrema), que revisa gastos en comida, vivienda, vestuario y transporte, quedó en $482.041 en el promedio nacional.
Luego calculan cuánta plata están recibiendo las familias en Colombia. Ese resultado lo dividen por el número de personas que viven en un hogar y si cada persona queda con menos de $482 mil al mes, se consideran en pobreza o si quedan con menos de $236.000 se consideran en pobreza extrema.
Aunque en 2025 la pobreza sí bajó y quedó en 28% a nivel nacional, no todo es tan bonito como lo pinta Petro.
Primero, no se puede decir que X cantidad de personas salieron de la pobreza. Porque la medición se hace con datos de una encuesta que hace mensualmente el Dane (la GEIH), junto a datos que pasa el Departamento de Prosperidad Social (la pipol que entrega subsidios), e información de la planilla de seguridad que permita ver si cotizan a pensión.
Es decir, no es una medición mensual que le pregunte a las mismas personas si sus ingresos han mejorado o empeorado.
Mejor dicho, la pobreza monetaria es una foto de cómo viven las personas en el país en X momento del año, pero no una serie de fotos que permitan decir si una misma persona que estaba en pobreza ya no lo está.
Según el Dane, en 2022 había 18.332.000 de personas en pobreza monetaria (no extrema) y en 2025 son 14.447.000, es decir, una diferencia de 3.8 millones y no de 4 millones. Lo que sí es cierto es que la pipol en pobreza extrema sí se redujo en 1 millón de personas tal como dice el Presidente.
Lo que dijo Piedad Urdinola, directora del Dane, fue que la cifra es la más baja desde que se puede comparar. Es decir, desde 2012 porque antes de ese año se medía con una metodología distinta.
Según gente experta en pobreza, la medición de pobreza siempre ha tenido ajustes metodológicos pero antes del 2012 era completamente distinta, por lo que no se puede comparar, ya que usaban otras encuestas para calcular cuánto ganaban los hogares y cuánto era lo mínimo que necesitaban para vivir (la línea de pobreza). Y hoy eso se mide con la Gran Encuesta Integrada de Hogares y la Encuesta de Ingresos y gastos.
Lo ideal es que esos datos se pudieran empalmar para hacerlos comparables durante varios años y ahí sí poder afirmar sí un dato es el más bajo del siglo o no. Para eso toca hacer algo que se llama empalmes de series, pero eso toma un tiempo.
Algo clave a tener en cuenta es que esos ajustes de la metodología se hacen con cierta periodicidad, según recomendaciones internacionales.
En todos estos años la pobreza ha disminuido desde un 41% en 2012 hasta el 28% en 2025. Desde 2020 la reducción ha sido mayor.
Para saber qué es lo que está haciendo que haya más o menos pobreza en el país, el Dane mira tres cosas: ¿es más caro conseguir las cosas básicas? (la línea de pobreza), si en los hogares está entrando más plata (el crecimiento económico) y si el Estado está dando subsidios y transferencias (la redistribución).
En 2025 lo que más ayudó a bajar la pobreza fue el crecimiento, o sea, las personas ganaron más plata y las ayudas del Estado tuvieron un efecto más chiquito.
Aunque se ha dicho que ese aumento de plata en los hogares se debe a la subida histórica del salario mínimo, eso no es así, según gente experta que consultamos.
Primero porque el incremento del 23,9% se empezó a pagar en enero de 2026 y los datos de pobreza corresponden a 2025, antes de que se pagara el nuevo mínimo que tuvo la subida más alta en este siglo.
Y segundo, porque para poder afirmar que el salario mínimo ayudó a reducir en tantos puntos la pobreza se debería hacer un estudio más técnico (evaluación de impacto) para determinarlo. Así como se ha hecho con programas sociales, por ejemplo, el anterior Familias en Acción que se demostró que podía bajar la pobreza monetaria hasta 4 puntos porcentuales según una evaluación de impacto del Departamento Nacional de Planeación
Aunque la pobreza monetaria bajó, es importante no solo celebrarlo sino pensar cómo vamos a hacer que ese 28% de la población que aún está en pobreza tenga mejores oportunidades, acceso a educación y trabajo de calidad para salir adelante.
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