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Economía
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, tiene una pelea casada con la registraduría por un código fuente. Aquí le explicamos el cuento.
Autora: Paula Bedoya
28 de mayo de 2026
Por ahí andan diciendo que la Registraduría no quiere entregar el código fuente del software que cuenta votos en Colombia porque se quieren robar las presidenciales, pero la vaina no es tan sencilla. Por eso vamos por partes.
En Colombia hay mucha desinformación sobre el código fuente del software electoral, ese código son las instrucciones que se le dan a un programa para que pueda funcionar y arrojar resultados, en este caso, el código del software electoral permite que jurados de votación pongan info’ de los votos y luego los procesa para mostrar resultados de preconteo, escrutinio, jurados de votación, etc..
El 23 de abril Petro pidió que se entregara ese código fuente para hacer más transparente el proceso electoral. Y como el registrador, Hernán Penagos, dijo que solo lo iba a entregar al Consejo Nacional Electoral y la Procuraduría, en redes aparecieron muchas versiones tergiversadas.
Por ejemplo, @oposición_col dice que Petro se quedó viendo un chispero porque el registrador no le va a entregar ese código.
O esta de Mamertos 2.0, en la que dicen que el registrador deja el código fuente en manos de gente a la que la cuenta señala de estar acusada de fraude (la empresa Thomas Greg & Sons, que tiene el contrato para hacerse cargo del proceso electoral en 2026, cuyos dueños fueron condenados en Estados Unidos en los 80 por un engaño en exportaciones).
Aunque son versiones de dos orillas políticas diferentes, refuerzan la narrativa de que se pueden robar las elecciones presidenciales. Pero el asunto no es tan sencillo (ni tan alarmante) y toca desmenuzarlo bien. Aquí 3 puntos clave pa’ entender esta vuelta.
Primero. El código fuente del software electoral no es nuevo. Se usa desde el 2022. En las elecciones presidenciales y legislativas de ese año y en las legislativas de 2026 (en las que Petro y su partido ganaron mayorías). Y se usará en las presidenciales de este año también.
Segundo. En Colombia la votación no es electrónica. Antes de que el software arroje resultados, hay muchos pasos y personas: por ejemplo, los jurados de votación que llenan los formularios E-14 y las personas que diligencian los formularios en bases de datos. Así que "robarse las elecciones" implica más que atacar una parte del proceso.
Tercero. El código electoral sí se compartirá, pero a entidades como la Procuraduría y al Consejo Nacional Electoral, que están autorizados para revisarlo, según el registrador Penagos.
No necesariamente. Hay cuestionamiento sobre qué tan público debería ser el código.
Para Yefrin Garavito, experto en ciberseguridad y profe' de la U del Rosario, entregar el código a cualquiera aumenta los riesgos de seguridad porque permitiría conocer contraseñas, bases de datos y vínculos internos del sistema que lo hacen más vulnerable. Y dice que en el programa, sin entregar el código fuente, se puede revisar quién accede al sistema, qué cambios se hacen, cómo se comparan los formularios físicos E-14.
Y dice que en el programa, sin entregar el código fuente, se puede revisar quién accede al sistema, qué cambios se hacen, cómo se comparan los formularios físicos E-14 con los datos digitales, y cómo cuadra el preconteo con los escrutinios posteriores.con los datos digitales, y cómo cuadra el preconteo con los escrutinios posteriores.
Pero, Pilar Sáenz, experta en seguridad digital que lideró observaciones técnicas del software electoral entre 2018 y 2023, dice que esto depende del modelo de desarrollo: si trabajan con un software libre, la apertura permite que otra pipol experta pueda ver fallas y lograr que se corrijan.
Para ella, aunque hoy en día se revisa el código pero, no son auditorías y tiene limitaciones. Este año por primera vez hay una auditoría contratada con el Instituto Interamericano de Derechos para revisar partes del software electoral. Pero sus resultados no van a ser públicos, al menos para esta primera vuelta electoral, lo que limita su capacidad de generar confianza.
Los partidos políticos tienen derecho a solicitar revisiones a ese código, pero son limitadas en tiempo, equipos y partes del código al que pueden acceder, lo que no permite que haya una revisión muy profunda.
El software electoral no decide quién gana las elecciones. Los resultados definitivos los determinan los escrutinios, un proceso físico con pipol abogada, juez y testigos de todos los partidos políticos.
*Este explicador se hizo como parte de RedCheq, la red de verificadores aliados de @colombiacheck , en el marco de un proyecto con Chequeado para fortalecer la integridad informativa electoral en América Latina.
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