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Economía
Un estudio de la Contraloría de la República muestra que 32 universidades públicas del país no están tan bien de plata, ¿cómo así? Aquí le explico.
Autora: Paula Bedoya
09 de febrero de 2026
Pipol, hace una semana la Contraloría publicó un estudio en el que revisa cómo están de plata 34 universidades públicas en el país y la conclusión es que están grave.
El estudio revisó los estados financieros de 34 universidades públicas que reciben plata del Estado. Entre las cosas que encontraron hay 3 clave:
Las universidades públicas tienen varias fuentes de plata. Ahí está la que le gira el Estado, la que le dan las gobernaciones o alcaldías y la que consiguen por su cuenta (recursos propios). Esta última viene de las matrículas, cursos, consultorías, proyectos, etc.
El rollo es que las universidades públicas no generan tanta plata propia y los gobiernos regionales no les pasan tanta plata, eso hace que dependan más del gobierno nacional.
En promedio, de $100 que tenía una universidad en 2024, $50 los pasaba el gobierno nacional, $37 se los conseguían ellas y $7 se los daban los departamentos y municipios, el resto se cubría con otras fuentes como impuestos, estampillas, etc.
Según Omar Garzón, Economista e Investigador del Laboratorio de Economía de la educación de la Pontifica Universidad Javeriana, aunque sí es necesario pensar en formas en las que las universidades consigan más plata propia, eso no puede ser una excusa pa’ que el Estado no cumpla con el financiamiento adecuado.
Este no es un problema nuevo. Según la Contraloría y Omar Garzón, quién ha investigado el tema, la Ley 30 de 1992 que dice cómo se deben sostener las universidades públicas ayudó a que creciera la brecha de recursos entre universidades públicas porque no creó un mecanismo para repartir equitativamente los recursos sino que entre más grande, más estudiantes y más investigara, por ejemplo, más plata recibe la universidad.
Un ejemplo de esto es que de $100 que pone el gobierno para universidades públicas, $36 se van para la U Nacional y $12 para la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD). Y aunque ahí pesa el número de estudiantes, la que más tiene (la UNAD) no es la que más plata recibe.
Según el estudio eso ha hecho que aunque la torta de los recursos para la educación superior sea más grande, a unos les toque más porciones que a otros lo que dificulta ofrecer las mismas condiciones a los estudiantes para formarse, investigar, etc.
La plata que se debe pagar para las pensiones no alcanza y eso ha generado una deuda bien grande en las universidades (pasivo pensional) y les toca sacar de la plata propia, y del Estado pa’ pagarla, en vez de invertirlo en la universidad.
Según la Contraloría, en 2024 el pasivo pensional era de $10,3 billones, el 43% de esa plata la debía la Nacional y el 13% la Universidad del Valle. Eso ha hecho que las universidades no puedan invertir en infraestructura, más profes e investigación.
Aunque en diciembre de 2025 se aprobó una reforma a la Ley 30 que cambia cómo se calcula la plata que el Estado le pasa a las universidades públicas, eso no resuelve el lío.
Antes este aumento se calculaba con la inflación, pero ahora se hará con el Índice de Costos de la Educación Superior (Ices). Pero eso no cubre la desfinanciación de años anteriores y tampoco asegura que haya una distribución equitativa entre universidades.