

Mundo
Economía
¿Colombia se va a volver como Venezuela?
Con los resultados de la primera vuelta presidencial en Colombia revive el miedo de volvernos como Venezuela, pero llegar a compararnos con este país no es tan fácil. Aquí le explicamos por qué.
Autora: Paula Bedoya
04 de junio de 2026
Antes de insultar a la persona que le dijo que Colombia se iba a volver como Venezuela, pille esta nota para que sepa qué contestarle.
(En otra nota hablaremos de otros países con los que tenemos miedos, así que pendientes).
¿Por qué surgen estos comentarios?
No vienen de la nada. Según Ángel Becassino, estratega político y profe’ del Externado, en Colombia hay un ambiente de miedo, por la inseguridad y los líos económicos, que la pipol política aprovecha para captar votos.
Por un lado, De la Espriella usa el miedo a la inseguridad para tener un discurso de mano dura contra el crimen (la principal bandera de su proyecto político). Y eso puede hacer que más gente se radicalice y apoye estas ideas sin preguntarse cómo lo logrará y a qué costo.
Y Cepeda habla de derechos humanos y de menor desigualdad (las banderas más fuertes en su programa) apelando en este último a las carencias de la gente. Aunque en políticos más carismáticos esto podría mover masas, en el caso de Cepeda se queda corto porque tiende a ser muy teórico y se le dificulta conectar con la gente, según Becassino.
Y como no hay nada mejor que el miedo pa’ movilizar a la gente, aquí entra la vieja confiable de compararnos con otros países para decir qué perdemos o ganamos si seguimos su camino o lo rechazamos por completo.
¿Por qué Venezuela?
Porque además de ser un país vecino, por la crisis política, social y económica ha hecho que más de 2.8 millones de personas migren a nuestro país.
Eso le sirve como excusa a más de uno para decir que si se vota por la izquierda, nos volveremos Venezuela. Pero la comparación toca cogerla con pinzas, aquí 3 puntos clave para entenderla bien.
Primero. Colombia no es igual que Venezuela.
El investigador del Observatorio de Venezuela de la U del Rosario, Ronal Rodríguez, y Víctor Mijares, politólogo y profe’ de los Andes, coinciden en que, aunque compartimos parecidos, somos países distintos.
Venezuela basó su economía en el petróleo, mientras que Colombia aunque depende bastante de este sector, tiene una economía más diversificada e incluso enfocada en el agro. Cuando hay una dictadura en un país, otros países tienden a poner bloqueos (como hizo EE. UU. con Venezuela), por lo que el país tiene menos plata. Venezuela, al ser en su momento un país rico por el petróleo, pudo sostenerse a pesar de los bloqueos.
Pero Colombia no es un país “tan rico” como lo era Venezuela con las rentas del petróleo, como para que una dictadura sea sostenible financieramente. Aunque María Paula León, politóloga y profe’ de la Sabana, dice que una posibilidad de sostenerla en Colombia sería con dineros del narcotráfico, que podría ser una opción para cualquier espectro político.
Por ejemplo, una de las propuestas más polémicas de De La Espriella es legalizar el 10% de los recursos del narcotráfico, si le entregan el 90% restante al país y van a la cárcel 3 años.
Lo otro es la fuerza militar. En Venezuela, los militares son mucho más importantes que en Colombia. Mientras Chávez venía de la institución militar y se enfocó en fortalecer políticamente a este sector, en Colombia las fuerzas militares no pueden votar, no tienen derechos políticos.
Otra diferencia es que en los noventa las ideas socialistas sí calaron en Venezuela, mientras que en Colombia no. La lucha contra el narcotráfico y la intervención de Estados Unidos, a través del Plan Colombia, nos acercó a EE.UU., pero Venezuela con ideas antiimperialistas se distanciaba.
Esos elementos hacen que el contexto de cada país y cómo se toman sus decisiones políticas sean muy diferentes hoy.
Segundo. Las dictaduras pueden ser de izquierda y de derecha.
Según Ronal Rodriguez, las dictaduras son una forma de ejercer el poder más autoritaria y no tienen que ver con que las propuestas económicas sean de “derecha” o “izquierda”, sino cómo manipulan las instituciones públicas para hacer realidad sus propuestas.
Para Maria Paula León, siempre hay un riesgo de debilitar las democracias y aunque las comparaciones no son perfectas, de la experiencia de Venezuela con Chávez se pueden resaltar tres cosas que pasaron allá para perpetuar su poder: el cambio de su Constitución, el quiebre de la independencia de las instituciones y el personaje que llegó al poder. Ambos candidatos, De la Espriella y Cepeda presentan riesgos.
De las primeras cosas que hizo Chávez fue cambiar la Constitución Política y darle más poder al Presidente. Cepeda, aunque no habla con tanta fuerza de una asamblea constituyente, no se ha desmarcado por completo de la idea de Petro de hacerla, aunque este miércoles desinflaron ese globo diciendo que el Comité de la constituyente no iba más.
Para Ronal Rodriguez hay una diferencia clave: mientras Chavez preguntó si querían una nueva Constitución acorde a su proyecto político, la idea de hacer una constituyente en Colombia no ha tenido ese nivel de identificación con el proyecto político de Petro.
De la Espriella, aunque ha dicho que no va a cambiar la Constitución, tiene posturas como acabar con la Jurisdicción Especial para la Paz (que ya está en la Constitución), está en contra de la adopción para parejas del mismo sexo, el aborto y aprueba la pena de muerte para viol4dor3s: vainas sobre las que la Corte Constitucional ya ha sido clara y, en caso de defender sus posturas, iría en contra de ella.
La diferencia entre ambos, según quienes consultamos, es que De la Espriella tiene características más populistas que Cepeda. Aunque hay varias definiciones sobre qué implica ser populista, para quienes consultamos sí está muy relacionado con esta figura de líder popular que logra llenar plazas, cautivar emociones y ser alabado.
La razón es que Cepeda es menos carismático, más cerrado y con un discurso más serio, menos emotivo, mientras que De la Espriella es carismático y capaz de mover las emociones de las masas, algo más parecido a Bukele en El Salvador, Chavez en Venezuela, Uribe en Colombia y hasta al mismo Petro. Un político que mueve las emociones puede hacer que la gente lo quiera y le acepte vainas, sin cuestionarse.
Tercero, el papel de las instituciones.
Aquí entran las Cortes de justicia, el Banco de la República, la Procuraduría y la Contraloría, entre otros.
Para Ronal Rodriguez, Colombia tiene una resistencia institucional más fuerte que Venezuela. Mientras que para Victor Mijares, en el momento en que Chávez llegó al poder en Venezuela había instituciones fuertes, pero cuando empezó a mostrar señales de ser autoritario, no lo pararon porque no pensaron que se fuera a escalar.
En Colombia, en cambio, cuando Uribe buscó un tercer periodo presidencial, la Corte Constitucional no se lo permitió por más de que fuera un político que movía a las masas.
Igual con este punto siempre hay que tener cuidado. No es que las instituciones colombianas sean indestructibles, pero dependen de que quienes estén al frente cumplan su misión, y de que la ciudadanía exija que lo hagan. El riesgo no es solo que un presidente quiera tumbar la democracia de un golpe: es que con omisiones, amenazas y decisiones de bajo perfil, se vaya metiendo en ellas, como lo han intentado hacer Petro y Uribe.
En resumen
Entonces, la próxima vez que le digan que nos vamos a volver como Venezuela usted puede responder que no, pero que los riesgos de debilitar la democracia siempre están y no depende de un solo candidato ni de una sola ideología.
Estar en contra de los derechos humanos y de la Constitución del 91 es un riesgo para la democracia, así sean ideas de izquierda o de derecha. Por eso la invitación es a exigirles a De la Espriella y Cepeda que debatan en serio, que sean transparentes sobre sus propuestas y que sean claros sobre su relación con la democracia.
¿Qué fuentes consultamos pa' este contenido?
-
Ronal Rodriguez, investigador y vocero del Observatorio de Venezuela de la U del Rosario. Profe' de Ciencia Política.
-
Víctor M. Mijares profesor asociado del área de Estudios Globales. Experto en geopolítica latinoamericana, la seguridad internacional y la política exterior de petroestados.
-
Maria Paula León, politóloga y magíster en Gerencia y Práctica del Desarrollo de la Universidad de los Andes. Coordinadora de Proyectos en la Fundación Konrad Adenauer y experta en temas migratorios.
-
Ángel Becassino, Consultor en estrategias políticas y profe' de la U del Externado.
Sobre la autora

- Colombia
- Elecciones
- Democracia
- Instituciones
- Política